Aceite de oliva en ayunas: ¿mito o el nuevo café para tu intestino?
Lo que no te habían contado sobre el ritual mañanero ☕️ con AOVE . Te resolvemos la gran duda existencial del momento del desayuno.
Suena la alarma. Te levantas. Y amanece el dilema: ¿café cargado para despertar al mundo o ese truco que te asalta por todas partes—tomar aceite de oliva en ayunas— para poner a punto el estómago?
Internet está lleno de promesas: que si limpia el organismo, que si ayuda con el estreñimiento, que si hace milagros con tu piel… Pero, ¿cuánto hay de mito y cuánto de realidad? No hablamos de medicamentos, no hablamos de fórmulas milagrosas, pero sí hablamos de nutrición, de hábitos saludables, de sentido común y de aceite de oliva virgen extra, así es que ¡vamos con ello!
Aceite de oliva en ayunas: ¿qué beneficios reales tiene?
La idea no es nueva. En el Mediterráneo siempre se ha hablado del poder del AOVE en ayunas, y no porque lo diga tu tía la de los remedios caseros, artículos especializados en nutrición recogen que:
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El AOVE ayuda al tránsito intestinal: sí, puede funcionar como un ‘despertador digestivo’ suave. No es magia, son sus ácidos grasos saludables y su capacidad de lubricar.
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El aceite de oliva es un antioxidante natural: no es la primera vez que te decimos que es rico en polifenoles y combate el estrés oxidativo. Vamos, que cuida tus células mientras tú piensas en qué ponerte para salir de casa.
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El oro líquido que contiene nuestro biberón Squizz es protección digestiva, porque puede ayudar a reducir la acidez y preparar tu sistema digestivo para el día.
¡Aviso a impacientes! No hablamos de tragarse medio vaso. Un chorrito sobre la cuchara de aceite de oliva virgen extra de calidad es suficiente.
¿Y los mitos del aceite de oliva en ayunas?
Y aquí es donde vamos a separar lo que sí tiene sentido y lo que es una exageración sobre el AOVE antes del desayuno:
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No sustituye al café. Lo sentimos, pero la cafeína sigue siendo la reina del ‘buenos días’. El aceite no te va a levantar los párpados, aunque sí a suavizar tu arranque digestivo.
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No adelgaza por sí solo: El AOVE es oro líquido, pero no una pócima mágica. Forma parte de una dieta equilibrada, no la reemplaza.
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No cura milagrosamente ni el hígado graso, ni el colesterol, ni las enfermedades. Por sí solo, no lo consigue. Pero sí contribuye a una buena salud, pero no es el sustituto de un tratamiento médico.
Moraleja: el aceite de oliva virgen extra en ayunas es un hábito saludable, pero no esperes superpoderes.
Consejos prácticos para probarlo
Si quieres sumarte a esta costumbre que no hace milagros, pero sí tiene beneficios, hazlo con estilo foodie. Sigue estos consejitos:
- Elige calidad. No vale cualquiera, tiene que ser aceite de oliva virgen extra como Squizz. El formato biberón, además, te lo pone fácil para medir.
- Empieza suave: Una cucharada sopera en ayunas, sin más. No hace falta más dosis.
- Combínalo con limón o agua tibia si te apetece suavizar el sabor. Un extra fresquito que muchos recomiendan.
- Sé constante: Esto no funcionará en dos días. Dale unas semanas y observa cómo responde tu cuerpo.
Hazte con tu Squizz, prueba la cucharada mañanera y cuida tu cuerpo desde el primer minuto del día. Porque empezar con buen aceite es empezar bien 👌🏼



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